LA CRISIS DEL PP
Si opino sobre la crisis del PP es porque creo necesario un partido con una línea clara que trabaje en la oposición. Y por ello considero que el problema de los populares es que engloban a tal cantidad de sensibilidades, que en cuanto un líder se proponga inclinarse por una de ellas, las otras pueden estallar.
Rajoy se ha decidido por la que algunos llaman la “moderada”: liberalismo económico (fundamental en el PP), diálogo con los nacionalismos periféricos, y alejamiento de los medios de apoyo más ultras. Centro derecha (aunque la negativa a la Ley de Igualdad y a la de Matrimonio Homosexual sigue oliendo mal). Pero es cierto que no está llevando de forma clara el cambio: la ponencia política que María San Gil se negó a compartir es el mismo ideario popular de los últimos años. Claro que contrasta con las declaraciones del propio Rajoy o Fraga. De ahí tanta contradicción.
El próximo Congreso del PP definirá de una vez la nueva postura del partido. Pero está claro que esta vez los que comparten otras sensibilidades no se adaptarán a la nueva línea. Dentro de poco veremos qué deciden San Gil, Mayor Oreja y Arístegui, entre otros.



